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Ruta
3
Santa Eulalia
monumental
Al
coger el desvío hacia Santa Eulalia, desde la N-234 o la
A-4, nos encontramos, a unos 500 m., con el cartel indicador que
nos acerca hasta la Ermita de la Virgen del Molino.
La
Ermita fue terminada en 1.772 sobre una anterior construcción
del siglo XIII. Sus muros son de mampostería. Consta de tres
naves cubiertas con bóveda de medio cañón con
lunetas en la central, mientras que las laterales presentan bóvedas
de arista. Su decoración pictórica, recientemente
restaurada, data de 1.864.
De la Ermita debemos contemplar el Altar Mayor, de estilo barroco,
con imágenes de madera de 1.722 y en el centro la Virgen
del Molino. De estilo neoclásico y siglo XIX, son los altares
dedicados a Santa Eulalia y al Calvario. Muy importante es el Camarín,
con azulejos de 1.790 que representan una escena de Judith.
Continuamos
nuestro camino hacia el pueblo y nada más llegar, bajando
el puente de entrada, nos encontramos con la Ermita de San Antonio
de Viana, a la derecha y, la Iglesia de la Inmaculada, a la izquierda.
La
Ermita de San Antonio de Viana es de mampostería con lunetos;
tal vez se trate de una obra del siglo XVII. Guarda retablito dieciochesco,
en el que hay una bella imagen de la Virgen del Rosario y otra de
San Roque.
Caminando
nos acercamos hasta la Iglesia de la Inmaculada, pero antes de adentrarnos
en ella nos pararemos a contemplar un momento la cruz de término,
colocada junto a la iglesia, labrada en piedra, con un Apostolado
al pie, data de 1.566.
La construcción de la Iglesia de la Inmaculada está
vinculada a la figura del arquitecto Pierres Vedel, que intervino
en ella hacia 1.560. Se trata de un edificio de estilo gótico-renacentista
construido en mampostería, combinada con sillar en los ángulos.
Consta de una nave única de cuatro tramos con testero semihexagonal,
cubierta con bóveda de crucería estrellada. Cuenta
además con un coro alto a los pies. La portada principal
se abre con un gran arco de medio punto. Se trata de una portada
clasicista y se cree que es del equipo que realizó la cruz
terminal y el retablo de San Juan.
En la capilla de la izquierda, dedicada a la Virgen del Pilar, fue
enterrado Isidoro de Antillón.
En
un rinconcito, a la izquierda, de su pequeño altar, una pequeña
inscripción nos da fe de que fue la familia Antillón
la que ayudó a levantar esta capilla.
En el ángulo suroccidental, se levanta, majestuosa, la torre.
Consta de tres cuerpos, los dos primeros de planta cuadrada y realizados
en mampostería y el último de planta octogonal y realizado
en ladrillo. Se remata con un chapitel de teja vidriada.
La Iglesia fue declarada Monumento Histórico-Artístico
en 1.982 y Bien de Interés Cultural en el 2.004.
Nos
desplazamos, ahora, desde la Iglesia hasta la Plaza del Ayuntamiento
pasando por la Plaza General Varela donde se encuentra el busto
erigido en homenaje a Isidoro de Antillón, frente a la Biblioteca
Municipal que, hoy, lleva su nombre. Del edificio del Ayuntamiento
hay que destacar su pequeña torre con reloj que marca el
ritmo de los habitantes de la localidad y las arcadas que coronan
su fachada. El edificio data de 1.913 habiendo sufrido una reforma
hacia 1.996. A su lado, las fachadas modernistas, dan un toque de
color a la sobriedad del caso urbano. |